viernes, 1 de junio de 2012

CARTAS, SIN FRANQUEAR, A UN PRINCIPE LIGERAMENTE DISTRAIDO.- (2) .-



Los inútiles eran tan solo una película de Fellini. Hasta ahora.

He visto con agrado, querido príncipe, como te has aplicado con celeridad a ejecutar mis anteriores consejos.
Así entiendo que la aparente distracción de tus recaudadores –que son los de tu reino- a la hora de inspeccionar y sancionar el lapsus del primer banquero del reino al colocar erróneamente sus divisas personales en Suiza, ha ocasionado la exculpación del presunto, vía prescripción - que es como la del calatraveño pero mucho más divertida-. También has mostrado prudencia a la hora de dejar en manos del mariscal de tu justicia, el presidente del tribunal supremo, los asuntos relativos juzgar sus propias debilidades, que debe tenerlas, como todo el mundo. En este caso la solución ha sido archivar el auto-autoinculpatorio por parte del archivero mayor.

Entiendo que no es fruto de un exceso de laxitud en el ejercicio del poder, ni abandono de deberes fundamentales.

Conociéndote desde tiempo ha, tengo la seguridad de todo esto no es mas que parte de una estrategia definida, una trampa quizás para atrapar malandrines. Y que los libros básicos en tu formación, el de Von Clausewitz que tanto merito tiene, y el del chino aquel que forrado en rojo se hace insustituible, el Libro de la Guerra de Sun Tzu, te han aclarado la diferencia entre táctica y estrategia, así como el camino correcto para ganar la batalla –esto es la Guerra compañero- en la que te estas jugando nuestro futuro.

Aparentemente ni cárcel ni tortura, pero es solo en apariencia. Estoy seguro de que todo lo tienes bajo control.


Hoy quiero tocar otro aspecto interesante de tu gobierno, para el que también has dado las debidas muestras de desafecto, la economía.

2.- De la incompetencia de los gestores áulicos y de los peligros para tu hacienda, que es la mía.-


Y es que esta, también tiene dos profetas, más o menos antagónicos, Adam Smith y John Maynard Keynes; cuya orientación a la hora dirigir el barco es divergente solo en apariencia - dar o recoger dinero - ya que hay situarla en el momento preciso de la situación económica de un país, incluso de cada país en concreto, para fijar el timón con el rumbo correcto, sin importar la marca del instrumento.

En todo caso, no conviene olvidar que sus teorías, y las innumerables extensiones académicas de ellas, están basadas en situaciones con un denominador común, sociedades con un contrato social de aceptación universal, en las que solo resulta imprescindible un requisito para poder aplicar un proyecto, orientado a cualquiera de los dos profetas. Y es el que sean sociedades en las que la justicia hace cumplir de forma inexorable, la ley del contrato colectivo.

Cuando el fraude es el elemento motor de la economía de un país, deja de tener sentido el acudir a los teóricos de la cosa. Las ideas económicas, o las políticas están absolutamente indefensas ante el fraude impune.

Ayer confirmabas con tus indecisiones por omisión, la división de tus súbditos en dos estamentos absolutamente estancos que con el tiempo van mostrándonos su reciproca incompatibilidad. Los contribuyentes netos y los perceptores netos. Impagable e irracional división que durante las últimas décadas ha inclinado las fuerzas, obviamente, hacia el sector mayoritario de los perceptores. El resultado también resulta obvio. Lo que no esperaba de ti, ni de tu selecto equipo, es que dieses la patente legal para mantener como definitivo este Estado con pies de barro. El eximir del pago de impuestos – excluir de su contribución- a la iglesia va en esa dirección. El que haya otra media docena de instituciones semipúblicas en el mismo limbo contributivo, confirma le sublime división entre paganos exhaustos, y beneficiarios absolutos, supongo que por su pureza de sangre, -que es algo que sospechaba desde que quedó claro en la constitución que no se iba a abolir tan digna y aristocrática categoría- aquellos que cobran, y mucho, solo por estar, y que nunca jamás van a contribuir a las necesidades de la hacienda común.


Sobre la santificación de las ilegalidades urbanísticas recientes,  trescientas mil viviendas solo en Andalucía, o de las futuras, como la autorización de nuevas urbanizaciones masivas o la apertura de hoteles fuera de la ley, mejor no insistir. Parecía claro, querido príncipe, que esa especulación y exceso, en la construcción, con el excedente de dos millones de viviendas vacías e invendibles, era uno de los jinetes de nuestro Apocalipsis; pero debes tener razones desconocidas para los profanos, razones que niegan la mayor. El traje invisible del emperador.
No tiene sentido hablar de estado de derecho, desaparecido y olvidado el de bienestar, en estas circunstancias.

No nos van a salir las cuentas jamás, con ese ábaco tan extraño que manejas, al que continuamente le aparecen y desaparecen bolas, e incluso barras enteras.

De verdad que no tiene sentido perder el tiempo en disquisiciones académicas. Sin justicia no hay futuro. Sin dinero no hay amor.

Va siendo hora de que, a la moza le cambies por otra, cegadora, la venda trucada que tiene ante los ojos y que le permite ver, e incluso hacer guiños, a los más poderosos de entre los respetables defraudadores del reino, de este tu reino. Que por cierto, además de convertirse en los focos que iluminan el camino del resto de tu pueblo, de los maleantes aclaro, son solo el vértice de la pirámide que nos va a aplastar. Piensa que cuando a las mozas se les desequilibran los platillos de la balanza, las masas descontentas les arrancan las vendas, y les sacan los ojos. Y por aquello de que es preferible la injusticia al desorden, los gobernantes reciben adjetivos poco elogiosos, que en modo alguno quisiera para ti.

Hay esperanza, si recapacitas, y sobre todo si te pones manos a la obra; tengo la esperanza de que al menos, aconsejes a los cinco justos que quedan, en el sentido de que no miren hacia atrás al partir. No es cosa que, después de sobrevivir a tantas penalidades, queden convertidos en estatuas de sal, para ser expuestos en algún museo del horror.

Que la virgen de la impunidad te acoja en su seno, querido príncipe.

Tuyo y afectuoso:

Nicolás


P.D.- El problema bancario tampoco es tal, según comprobarás en mi próxima misiva. Te lo arreglo en cuatro líneas, aunque probablemente tenga que usar el mismo argumento.



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miércoles, 30 de mayo de 2012

12 Razones de Por que la amo (Rich-Jones) (4).-



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lunes, 28 de mayo de 2012

JORGE SEMPRÚN. Cara B. "A CADA UNO LO SUYO".-



“No hay injurias más fáciles de olvidar que las que han sufrido otros, sobre todo si es uno mismo el que las ha cometido”.
(Primo Levi).

Existe un salmo, convertido en mantra, letanía interminable sobre las ventajas del texto impreso en papel, de ese ente abstracto de contenido indefinible, al que llamamos libro. Salmo entonado con cierto brillo, por los beneficiarios de su supervivencia frente al maremoto digital, para el que las barreras que ellos habían impuesto, el canon a las fotocopias, habría quedado tan obsoleto y estúpido como la línea Maginot ante la invasión alemana.
No es que quiera rebatir la defensa sentimental, caballeresca, y obviamente merecedora de algún otro adjetivo relativo a la cuenta bancaria, de aquellos que venden sus libros  en columnas apiladas, yuxtapuestas o superpuestas como los yogures, en las librerías de las dos o tres cadenas que agonizan en nuestro país. Bien está que defiendan lo que es suyo.
Solo que hay desventajas en el texto escrito, que se convierten en ventajas en el digital, a las que nunca hacen referencia.

Por mencionar una, bastante significativa, y mediante un ejemplo esclarecedor, una simple anécdota, que suele ser la base de nuestro erróneo acervo científico, y social me temo, haré referencia a la autocensura que frenó, cercenó, suprimió y hasta tergiversó, ciertos pasajes del articulo anterior sobre Semprún, con la única finalidad de no molestar a los editores de la revista, quienes como los lectores o un servidor, tienen como único salario, la posibilidad de poder participar en el número siguiente.
Y para ello hay que mantener la compostura, es decir, no molestar a ningún creyente que pueda sentirse injuriado en la menor, y enarbole el texto escrito, la prueba concluyente, contra los autores del delito punible. Y los de opinión deben ser los únicos que quedan punibles, así nos va.
Silencio aterrador y autoimpuesto que posibilita, y hasta justifica, el fraude global al que llamamos crisis.

Por ello me limitaré a incluir aquí, la cara B de aquel artículo. Aquellos fragmentos suprimidos por la cabeza borradora, a sabiendas de que tampoco podré decir, escribir, todo lo que pienso, pero al menos liberaré el grito que la injusticia provoca en el pecho, y que hay que dejar salir antes de que aflore el psicópata en que te llega a convertir la aflicción infinita.
El mensaje digital, este que estáis leyendo, es evidentemente más libre que el impreso. Responsabiliza exclusivamente al que lo suscribe y, paradójicamente, a pesar de su gratuidad, va dirigido a un limitado circulo de lectores, que son amigos en el sentido estricto que presta el comulgar con las mismas ideas, dispersas casi siempre, equivocadas a menudo, pero sinceras y sin otro límite que el de la capacidad del que escribe.

Y es que no se puede hablar de Semprún sin que surjan de inmediato dos términos complementarios y condenatorios, Kapo y Buchenwald.
Está todo escrito, y en letras grandes, en negrita, para el que quiera conocerlo. 

 
 Marguerite Durás, para quien su nombre signifique algo, y la censura de sus memorias por la editorial Gallimard, hasta suprimir el pasaje donde hacía referencia a la expulsión de su marido Robert Antelme, superviviente y camarada de Semprún, del PCF. A raíz de la denuncia que hizo ante el comité central de la situación en que los comunistas allí recluidos, colaboradores de los nazis en la dirección del campo,  kapos, o sonderkommand,  convertidos en jueces de la vida  de los supervivientes, ellos, y de la muerte de casi treinta y cinco mil presos. A pesar de que Semprun negase siempre que aquel fuese un campo de exterminio.”Ni siquiera tenia cámaras de gas” refiere. 

Sobre el tema de las memorias de unos, los kapos, y de sus victimas, o compañeros de infortunio para otros, hay textos imprescindibles como la trilogía de Primo Levi, o las memorias de Steinberg en Auschwitz, “Crónicas del mundo oscuro”. Si bien como dije antes, al parecer, ni la muerte consiguió eliminar las diferencias entre las víctimas del holocausto, judías o gentiles. Mucho menos hallar algo de luz en la memoria del que saliendo del horror absoluto solo puede intentar olvidar o…morir.
Ojalá que el pasado europeo, el de los ismos y sus terribles consecuencias, no hubiese existido. Pero si es que existió,  estamos obligados a escuchar a los supervivientes, y lo más terrible de todo es que estamos obligados a dudar de ellos.
Como de Enric Marco, que ha estado treinta años viviendo de sus falsas memorias sobre Flossenburg: ”Me inventé el relato porque así la gente me escuchaba más”.

No es el caso de la figura central de este episodio, quien según testimonio, escrito en papel, por su hermano Carlos, volvió a casa tras la liberación de Buchenwald, más gordo que los familiares que le esperaban;  con el único estigma físico de la tonsura craneal, universal en aquella época, como profilaxis ante la pediculosis y el tifus consecuente.
Pero es que, en cierto modo, esta ambigua figura se vuelve patognomónica, simbólica y precursora del fraude que nos asola. Me resulta harto cercana, y profética, en este país donde la tolerancia es convertida en hipérbole.

Soslayando incluso el episodio de colaboracionismo en el campo, si es que ello fuese posible; nos encontramos con un aristócrata comunista (¡Oh!), Semprún Maura, que fue enterrado no hace tanto en Paris, envuelto en la bandera de la II República Española, según deseo expreso, sin haber hecho el menor asco al nombramiento de ministro por su majestad el rey de España, sucesor digital en el cargo de la Jefatura del Estado de aquel que había hecho jirones la bandera-sudario de Jorge.(¡Oh!).
Volviendo a soslayar su militancia y expulsión del partido, e incluso el guión que escribió para Costa Gavras, “La Confesión”, sobre el testimonio aterrador que hizo Artur London , como victima de la purga de los miembros del partido, veteranos de las brigadas internacionales en la guerra de siempre. Orwell se libró por poco. Andréu Nin no.

 
Curioso ver como le da la vuelta al asunto en la última escena, cuando aparece la pintada en la pared – el graffiti todavía no había llegado a nuestro idioma - de los jóvenes checoslovacos en plena represión: "¡Levanta, Lenin! ¡Se han vuelto locos!". Manteniendo la importancia de la fe frente los errores de la iglesia. Puro jesuitismo en la dirección de las almas. Deuda impagable de unos con otros. Como la que unos y otros nos están dejando ahora.

Su nombramiento como ministro de cultura por un gobierno socialista que acababa de apostatar del marxismo (¡Oh!, como si eso fuese posible), estuvo trufado del esperpento habitual en unos gobernantes que, hasta hoy, siguen sin creerse de verdad la trascendencia de lo que están haciendo. Al parecer no gozaba de nacionalidad española, al menos fehacientemente, y hubo que recurrir a algún pasaporte caducado de los varios de que dispuso, el de Federico Sánchez quizás.
Aunque aquí la ironía, que dice Camús es el arma imprescindible frente a la opresión, no puede matizar, que siempre es atenuar, el grito de desesperación que nos surge ante el disparate sin final, en el que continuamos.

Nadie cuestionó, nadie objetó sobre el currículo de D. Jorge, nadie aparte de los componentes de la camarilla que aspiraban al cargo. Al parecer Alfonso Guerra alegó algo, sin mucho énfasis, mientras Felipe – curioso que los nombres de Alfonso y Felipe, me sugieran la añadidura de números romanos para convertirlos en lo de siempre - insistía en aquello de la importancia del  color de los gatos y el fin que todo lo justifica, acabar con los ratones. Los malditos roedores en que nos hemos convertido la mayoría, aterrorizados por los innumerables felinos que han esquilmado aquello que fuera la Itálica famosa. ¡Ay dolor!, hoy mustio collado.  Silencios que facilitaron su mediación entre Miterrand y Gonzalez para el aterrizaje del mayor grupo mediático galo en España. Canal Plus.

No es políticamente correcto, lo se, opinar siquiera sobre los que han partido. Pero a veces resulta esclarecedor pasar hacia atrás las páginas de ese libro virtual al que llamamos memoria. Esclarecedor y aleccionador mientras nos queden ganas de aprender, de seguir vivos.

“Los que han cometido crímenes o han sido cómplices, tienen la extraordinaria facultad de convertir la mentira sobre el propio pasado en recuerdo verdadero”.
(Primo Levi).

- L´aveu, dans l´engrenage du procès de Prague - Lise y Artur London ( Elisa Ricol, hija de emigrantes españoles ).
- Homage to Catalonia - George Orwell
- Crónicas del mundo oscuro - Steinberg
- Marguerite Duras – Biografía por Laura Adler
- A orillas del Sena, un español… - Carlos Semprún Maura
- Si esto es un hombre Primo Levi
- Crónica mediática sobre la “transición española” (también llamada “movida madrileña”).
- Wikipedia  (para los que somos menos exigentes).



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sábado, 26 de mayo de 2012

ALTERNATIVAS A LA SANIDAD PÚBLICA.- (3)





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jueves, 24 de mayo de 2012

JORGE SEMPRÚN EN EL MANUAL DE USO CULTURAL (CARA A).-


 

Dicen que todo exiliado lleva a la espalda dos mochilas difíciles de abandonar, la nostalgia y el resentimiento. Habría que añadir una tercera, la impostura, hija natural de las dos citadas y de las expectativas exageradas de aquellos que en la patria, esperan ansiosamente el regreso de los seres queridos.

Uno recordaba su nombre como guionista, en películas de grandes figuras del cine de culto de los sesenta, Resnais, Gavras, incluso Losey, y el sopor plomífero de las horas perdidas en la sala oscura, intentando no ya comprender, sino captar algún mensaje, alguna idea que esos señores quisieran transmitirle. Incluso la esperada versión sobre la  realidad española que el exiliado ilustre encontraba a su regreso. “La guerra ha terminado” o “Las rutas del Sur”, planas y tediosas. Me temo, y agradezco, que el tiempo los haya puesto a todos en su lugar, el de la letra pequeña de la enciclopedia cinematográfica. Bueno, a casi todos.
 
 Después comenzaron a publicarse sus novelas y volví a intentar descubrir parte de aquella verdad que nos estaba vedada Pirineos mediante. “La segunda muerte de Ramón Mercader” de Semprún, fue un hallazgo en el sentido de conocer hechos y personajes de cierta trascendencia. Así, saber que el asesino de Trotsky había sido un español, héroe, por supuesto y por protagonista, y que incluso había visitado su pueblo natal años después de haber muerto y de haber sido enterrado en Cuba.
Y así lo creí hasta escuchar a Sarita Montiel,  sobre su estancia en Méjico en la fecha de autos. ¿Asesinato? – No. ¡Aquello fue una ejecución! - “Asaltar los cielos”  de Linares y Rioyo 1996. La lengua sin pelos de la manchega – que tan gustosamente mostraba en sus películas-  me hizo añicos la ficción literaria. (Y la ficción política).
Más tarde, en novelas como “Aquel domingo”, “El largo viaje”,  y  en la del título mas esclarecedor “Viviré  con su nombre, morirá con el mío”, invita a conocer otro asunto vedado para nuestro conocimiento, la vida en el campo de Buchenwald, relatada en primera persona y desde el punto de vista de un personaje en el que, a la larga, terminaría convertido su autor.
Realmente Semprún  como personaje, es mucho más rico y generoso para los aficionados a la literatura, que las obras que dejó escritas, por cierto, en francés.

Leo a su muerte, con estupor, los editoriales, y las columnas de ilustres colaboradores de prensa, de políticos y estadistas, junto a la necrológica. Y busco entre los panegíricos, sin encontrar el menor atisbo de una controversia que, sorprendentemente, como la de Ramón Mercader, o como la de Federico Sánchez- su nombre clave en el PCE - nunca existió. Años de deserciones, de autoinmolaciones, de terribles enfrentamientos dentro de la gauche divine, de traidores y revisionistas, de publicaciones criticas con el comunismo, y curiosamente silenciadas en nuestro país, “El cero y el infinito” Koestler, “Homenaje a Cataluña” Orwell, o casi todo Albert Camus - figura de la que la cultura española debería sentirse especialmente orgullosa-  cuyo rumor de denuncia intelectual obligatoria sobre los crímenes contra el hombre no cesará hasta la caída del muro.

Solo los habituados a navegar entre dos aguas – la superficial en un sentido y la profunda en el contrario, sobrevivieron al caos vital. El moral era otra cosa. Y como buen personaje de novela con final feliz, el aristócrata comunista es nombrado ministro de cultura de un país, el nuestro, que necesitaba figuras de prestigio internacional.
A su muerte, recibe los correspondientes honores de ambos estados vecinos, y  la cobertura informativa del grupo Prisa – era consejero delegado de Sogecable - y de la editorial Gallimard;  poniendo el punto y final sobre cualquier epitafio que no sea el de un gran escritor y un personaje de peso en la historia de la cultura europea.

Solía citar la frase de Scott Fitzgerald, según la cual  "la señal de una inteligencia de primer orden es la capacidad de tener dos ideas opuestas al mismo tiempo y, a pesar de ello, ser capaz de seguir funcionando".

 
“Jedem das Seine”, en la puerta de entrada de Buchenwald,  significa literalmente "A cada uno lo suyo" y no se refiere expresamente al argumento de la novela de Sciascia. Aunque tampoco parece un desproposito volver a leerla..

(Continuará).







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martes, 22 de mayo de 2012

12 Razones de Por que la amo (Rich-Jones) (3).-



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domingo, 20 de mayo de 2012

HOY VA DE POP (FILOSÓFICO).-



Donald "Duck" Dunn


Uno ya era algo masoca desde muy pequeño, como todos los niños. Pretendía alcanzar las ramas más elevadas  de los arboles mas altos, los pinos, y aunque desafortunadamente las piñas quedaban fuera de mi alcance, solía disfrutar con la cáscara, la corteza a ras del suelo, sobre la que, imaginación y navaja mediante, se realizaban  metamorfosis ilimitadas. Cascos de buques de guerra, destructores, portaviones, puertas y muros almenados del fuerte  apache, para defenderme de los ídem. Incluso alguna estilizada piragua, que todavía no era la de Guillermo Cubillo, y cuyas dotes de navegación estaban entre lo ínfimo y la infamia. Desconocía la existencia de algo llamado centro de flotación y los cascos de corteza insumergible tendían, inevitablemente a flotar boca abajo, es decir con la quilla boca arriba. Era, y soy, de secano, y los secretos marítimos, me estaban vedados. 

No obstante es propio y natural de la tierna edad, incluso de la adolescencia interminable en que me encuentro, desear algo imposible. Son estos  unos años todavía  muy alejados de aquellos de sentarse en las peñas del barrueco mirando la puesta de sol con una brizna de cualquier hierba entre los dientes, viendo pasar los recuerdos. Pensando en lo que pudo ser y no fue, o lo que realmente fue, pero pudo haberlo sido de otra manera. Eran aquellos otros, tiempos de saltar rápido de la cama en la mañana de cada dia y de quererlo todo, y además inmediatamente, sin el menor preámbulo. Suerte  que no me cayese sobre la cabeza ningún proyectil puntiagudo desde cinco metros de altura. En eso se convierten las piñas cuando les llega el momento.

Ayer me contaba sus pensamientos mi amigo Blaise (Pascal), y me hacia ver que el amor por aquella chica de entonces, hoy posiblemente no sería tal, puesto que aquella ya no es la chica de entonces y lo que es igualmente cierto, yo tampoco. Asintiendo ante dardo tan certero, Intenté provocarlo para hacer que surgiera esa situación, fuera de contexto, en la que suele asomar el genio luminoso cuya luz cegadora produce en sus oyentes un vaciado mental absoluto, para dejar hueco a las nuevas  y   extraordinarias ideas de Blas. Y fue tan solo insistirle en el tópico aquel  - es lo único que atesoramos los menos dotados, tópicos -  sobre lo difícil que resulta razonar sobre el amor...  que inmediatamente saltó con uno de sus anatemas contra René (Descartes). Que la debilidad de la razón no era nada frente a la fortaleza del cielo, y cosas así- Y cuando vi que el discurso tomaba el habitual camino que suele acabar poniendo a caldo a Miguel (Montaigne), cambie de tema, con un insípido comentario acerca de la nefasta política económica del reino, a sabiendas de la coincidencia en  el juicio con la opinión de Blas, quién me lanzó una mirada desaprobadora por lo descortés de mi actitud y permaneció en silencio el resto de la tarde, fabricando pensamientos , sin duda magníficos, como  suele hacer a menudo.

Uno quiere y desea, y sigue queriendo y continua deseando mientras sigue vivo, por más que a fijarse objetivos inalcanzables lo llamen inmadurez, los logólogos de la cosa.
La piña, la chica, o el descorrer las cortinas de cada dia y encontrar que todo lo que conoces, incluidos los placeres del alma, como la música, no son más que una sombra proyectada sobre el techo de la cueva de tus limitaciones.

Por eso cuando el masoquista compraba las revistas musicales inglesas en los quioscos madrileños, aquellas hojas monocromas, sin apenas imágenes y en formato  tabloide, aquel  que permite con un diario, empapelar todo  un tresillo, sobrando papel para el gancho del inodoro, y revisaba alucinado las listas de éxitos , de discos mas vendidos – figuraos que el LP mas vendido de la historia era la banda sonora de “Sonrisas y lagrimas”, hasta ser desbancado por “Puente sobre aguas turbulentas”- para ir fijando una época en la que, al otro lado de las hojas de la revista, New Musical Express o algo así, aparecían amenazadores  los  espectros de la ciudad no es para mi, con sus cestas de mimbre , sus boinas y sus gallinas; hasta Zori, Santos y Codeso, o la Lina y el Juanito –que intentó ser presidente del real Madrid, casi la santidad, sin conseguirlo- En fin, multitud de peligros horrendos que supongo había que conjurar con la ficción. Y que mejor ficción, que intentar descubrir en un idioma absolutamente desconocido, los arcanos de la música que no podía escuchar en modo alguno. (No se publicaban aquí, y si lo hacían era en la versión autóctona, Los Pekenikes)

 

Y me fijaba  en el mejor guitarrista (of the world) según críticos y lectores, que era Steve Cropper una semana tras otra; un perfecto desconocido  cuya guitarra obviamente jamás había escuchado. Junto a él había otros habituales desconocidos (Soliti ignoti,  1958 de Monicelli, más conocida como Rufufu) cuyos nombres se me quedarían grabados por aquello del deseo de aprehender  lo imposible de que hablaba antes. Estos eran el  batería Al Jackson Jr., el  teclista, Booker T. Jones y el mejor bajista Donald “Duck” Dunn; todos componentes del grupo MG´s que además de ser los inventores del soul, ¿Quiénes creéis que parieron “Sentado en el muelle de la bahía? ¿Otis Redding? , o de estar detrás del sonido de los Blues Brothers, siguen en activo, algunos  hasta su último minuto.

El de Donald Dunn, el único miembro del grupo de color (color del pelo, diferente),  tuvo lugar en Tokio la semana pasada. Los viejos rockeros mueren, de viejos, como todo el mundo.  Solo que nos dejan su música sonando en las puestas de sol, sentados en el muelle de la bahía, y para los que no sabemos que son esas cosas, muelle y bahia, siempre sirve la imaginación, que es una de las ventajas exclusivas de la música instrumental. Sin palabras, solo el título, Time is Tight, (El tiempo vuela), y el bajo eléctrico cuyo solo justifica el que escuchéis detenidamente una canción que habréis oído varias veces antes, como banda sonora de otros tantos momentos de vuestras vidas...
Y hablando de esto con mi amigo Arturo (Schopenhauer), se queda otra vez conmigo, al decirme que “la música comprime la más elevada filosofía mediante un lenguaje que la razón no comprende”. Pensé en contárselo enseguida a Blas, pero igual me pregunta que quien es ese Arturo y, aparte de que los celos son algo malo, muy malo; me iba a meter en un buen lio temporo espacial para el que René tampoco iba a encontrar una explicación racional, por lo que he decidido limitarme a dejarlo en vuestras manos. Sed benévolos.

P.D.- La traducción fidedigna es:  "El tiempo aprieta" , apremiandonos en la necesidad de hacer algo, y deprisa.
Lo de volar, y en tercera persona, solo deja un hueco discreto para la melancolía del oyente. Poca cosa.

 




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jueves, 17 de mayo de 2012

ALTERNATIVAS A LA SANIDAD PÚBLICA.- (2)


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martes, 15 de mayo de 2012

CARTAS, SIN FRANQUEAR, A UN PRINCIPE EXCESIVAMENTE PRUDENTE.- (1)





1.- CARCEL Y TORTURA.-

Nota preliminar:

Para evitar confusiones en el lector poco o nada avisado, debo especificar el sentido de la palabra “príncipe”, la dirección correcta para que el cartero filantrópico - lo hace gratis, como un servidor- no equivoque el destinatario de esta misiva.
Usaré simplemente la primera acepción que el diccionario de español, alias DRAE, asigna al término:
(Del lat. princeps, -ĭpis).
1. m. Primero y más excelente, superior o aventajado en algo.

Aunque, ganas me dan de usar el último significado,  que le atribuye:
        7. m. Entre colmeneros, cría de las abejas de la clase de reinas.

Pero me parece demasiado ambiguo, debido a sus connotaciones apícolas.
 Las otras cinco acepciones mejor ignorarlas, realmente (*) carecen de sentido en las actuales circunstancias.

Nota a modo de justificación:

" Te veo tan perdido, a veces, tan alejado de nosotros, los súbditos que bien te quieren, y que no persiguen tu amor, tan solo que cumplas con el deber que te exige el destino que tu mismo elegiste, allá en tu primera adolescencia, cuando te postulaste como representante de tus condiscípulos de bachillerato, en la primera ocasión, y son tan sospechosamente ineficaces tus obras, a la hora de acertar con el único camino posible para la salvación del rebaño que diriges, que me veo en la urgencia vital – me juego la supervivencia, tronco -  de orientarte siguiendo el conocimiento adquirido de nuestros comunes antepasados los primates, es decir  el sol, las estrellas y , en los días nublados, el verdín de la corteza de los escasos arboles vivos que nos quedan"

Epístola inicial:

1.- Cárcel y tortura.- 

Ambas medidas son necesarias, complementarias, e ineficaces si usas la una sin la otra.
Comprendo que la cultura que hemos mamado en su rama de buenismo oficial y estereotipado, en  el que puede torturarse a un señor todos los años, a lo largo de una semana, en una apología nacional de la injusticia, crucifixión y ejecución de un ser humano - yo lo prohibiría, pero sé que no lo harás-  bajo el pretexto de la tradición que todo lo puede; y que  también sirve para torturar decenas de animales, todos los domingos y fiestas de guardar. La misma bondad de tus feligreses que no ven mal el ensañamiento y muerte, a veces en directo, de aquellos compañeros tuyos de principado, en horas bajas, como han sido Saddam, Gadafi, etc...  sin necesidad de tradición alguna que lo justifique, tan solo el ser perdedores en una partida del juego este al que llamamos historia. Fíate, de los buenos, y no corras. Y no creas todo lo que cuentas a los demás, porque podrías perder la razón.

Ya ves, querido príncipe que el tormento, a veces resulta real como la vida misma,  como su espejo la muerte;  y usándolo en dosis homeopáticas, como yo te propongo, verás que tiene muchas ventajas.
Porque la cárcel no tiene mucho sentido per se. La privación de libertad solo tiene valor cuando el enjaulado está incapacitado para realizar dentro de la jaula, sus actividades habituales. No cuando el delincuente puede continuar delinquiendo y cuando el que roba sigue haciéndolo, permitiéndose comprar con el dinero ajeno su libertad, vía  fianza, o vía  reducción de condena, engrasando las habituales y laxas cerraduras de nuestros penales.

Una vez establecido como definitivo el principio de Santa Rita Rita, por el que no vamos a conseguir que devuelvan un solo maravedí los virtuales y futuros  insolventes, receptores del billón de euros que debemos porque nos lo hemos gastado, (y por tanto algunos lo han recibido y guardan a buen recaudo de la justicia de tus encargados de la cosa), hay que buscar , al menos, alguna utilidad en la desgracia. Hacer de la necesidad virtud.
Como bien sabes, tienes varios niveles de príncipes bajo tu mando, y si cada uno de ellos comienza a aplicar la máxima, mínima, que hoy te sugiero; centenares, quizás miles de delincuentes con nombramiento oficial, terminarán encerrados en lugar seguro. Y, si quieres eliminar la fea y pecaminosa costumbre que los ha llevado hasta allí,  solo podrás conseguirlo a través de la penitencia impuesta. Recuerda lo que nos enseñaron en el colegio. Y que  la pena sin dolor, sin esa tortura de que te hablaba, solo conduce a un purgado ineficaz, para sus almas y para nuestra supervivencia,  tan ineficaz como el de mis caracoles, inocentes e injustamente escaldados a pesar de ser purgados, sin pan ni agua, créeme, durante una semana.

Resulta banal tener que explicarte el objetivo de esta medida inicial, pero voy a hacerlo.
Lo de la ejemplaridad, podría servir. Aunque te veo tan perdido en el terreno de la economía que aprieta, (Tighten up como en la canción de Archie Bell y los Drells…), que olvidas los fundamentos del buen gobierno.  El imprescindible encarcelamiento de un centenar, o un millar, de buitres,  marcando con pintura roja sus nidos – no olvides que la familia que roba, roba unida-  solo tiene en nuestro caso, un objetivo moral que va mucho mas allá de las ventajas aparentes. 
Y no es otro que la explicación que debes como gobernante a los vecinos de Villa del Rio, entrampados hasta unos niveles que temes explicarles, privados de los muchos lujos disfrutados sin posibles para pagarlos, pantalones de mil rayas, chalecos de terciopelo y caireles de plata fina, frente a un alcalde balbuceante, que repite sin ninguna convicción aquello de que nos debe una explicación, y que esa explicación nos la va a dar.

Querido príncipe, principia con algo tan sencillo como  el encierro, y algo más ya digo, de aquellos delincuentes, conocidos y habituales pícaros de tu corte, y verás como las privaciones a que el destino, en tu nombre, va a someter a tu pueblo, serán mas llevaderas, para ti y para los tuyos. 

Porque es, mas que nunca, en el estado de necesidad, cuando el ser humanos valora que los culpables de su ruina sean castigados. Y nunca olvides que los justos, aunque pobres, no gustan ser insultados, humillados, con la mas cruel de las burlas, la del diablo, la del sarcasmo, la risa de los poderosos cuya única virtud tiene un nombre odioso por injusto, impunidad.

Pero de Santa María de la Impunidad, y de la degradación de valores fundamentales para la sociedad, como es el de la Justicia, ya te escribiré otro día.

Q.B.S.M.

Indignatus Sumus. (Aka Nicolás).

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viernes, 11 de mayo de 2012

12 Razones de Por que la amo (Rich-Jones) (2).-


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La foto del perfil es un primer plano de Albert Dekker en "Dr. Cyclops" de 1940. Aunque agradezco a los que me recriminan la elección.

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